sábado, 9 de abril de 2016

SI ME TEMES, TE EQUIVOCAS…



Estas equivocado si crees que me temes. Si supieras todo sobre mi, no tendrías miedo cada vez que alguien me menciona. Si supieras todo sobre mi, no pensarías que soy lo peor que te puede pasar. La verdad es que nadie sabe absolutamente nada sobre quien soy, que soy o porque soy lo que soy. Todos me temen, porque llego cuando menos lo esperas apropiándome de la esencia de tu ser, todos consideran que soy lo peor que le puede pasar a cualquiera en el mundo porque te quito lo más importante; la vida.
¿Pero que saben ustedes de la vida, si jamás han vivido absolutamente nada?

Antes de ser quien, qué y lo que soy, tuve una vida, una vida muy buena, tenía un nombre, una familia, una esperanza y un amor. Tenía todo lo necesario y era feliz. Pero no todos pensaban como yo, como lo mencione antes tenía un amor, una bella mujer que me amaba con todo su ser y me brindaba paz por el simple hecho de saber que estaba a mi lado, era bella realmente bella, con una sonrisa capaz de iluminar hasta el más obscuro de los lugares. Con unos ojos de mirada profunda, capaz de mostrar todo o nada según se sintiera, para mí era la perfección hecha mujer. 

Una noche negra por la ausencia de luna y  estrellas, recuerdo a la perfección que mi amada tomaba de mi mano, mientras caminábamos a casa después de una rica cena, cuando ellos aparecieron, cuatro jóvenes de negro que sin saber porque me golpearon dejándome sin posibilidad de hacer nada, a mi amada la golpearon y me obligaron a ver cómo le quitaban la vida, tal vez por error, tal vez por miedo o simplemente por malicia hacia mí, no lo sé. Esa noche no solamente perdí a quien más amaba, también perdí la razón de mi existir. La tome en mis brazos y le pedí que se quedara a mi lado, mientras la besaba con fuerza, no pudo mantenerse despierta y lo último que escuche de sus labios fue un – te amaré hasta la eternidad y aún en la otra vida, te seguiré amando- sus ojos se cerraron para jamás abrirse de nuevo, de mi garganta brotaban gemidos de llanto causadas por las lágrimas que de mis ojos brotaban. En un instante todo se detuvo para que él tocara mi hombro, se sentó a mi lado viéndome a los ojos diciendo –debería ser ella quien estuviera abrasándote y llorando por ti- en ese momento volteé la mirada hacia sus ojos, esos ojos negros, tan vacíos como la nada, y  grite -¿Por qué?- el silencio se apodero del momento y antes de marcharse le dije –mi vida por ella- le ofrecía mi vida por la vida de ella, al final de cuentas era a mí a quien quería en un principio, que más podía perder si ya no la tenía a ella, era mejor ser yo quien ya no viviera, así por lo menos vería su hermosa sonrisa iluminar la obscuridad aunque ya no estuviese físicamente ahí para verla. 

-¿Estás seguro de lo que quieres hacer?- preguntó como si en verdad le interesara. –Si- respondí, estiró su mano para que la tomara y en cuanto lo hice un frio recorrió mi cuerpo para después no sentir absolutamente nada. En un parpadeo la historia cambio, era yo quien la había abandonado, sin embargo preferí mil veces ser yo quien ya no viviera a ella. Abrí y cerré los ojos nuevamente y la vi de nuevo con los ojos inundados de lágrimas, junto a mi familia dándome el último adiós. 

El mismo que le había perdonado la vida a mi amada, me la había arrebatado a mí, pero todo en esta vida tiene un porque y fue aquí cuando yo lo entendí. Me quería a mí para tomar su lugar, me quería a mí para para hacer su trabajo, me quería a mí porque ante sus ojos no había ser más feliz y pleno que yo, capaz de saber perfectamente cuál sería el momento ideal para el final de cada persona. Toco mis hombros y al siguiente segundo estaba cubierto por un manto blanco, con un bastón de mi mano derecha y un búho sobre mi hombro izquierdo. Esa fue la última vez que lo vi, la última vez que vi a quien me había llevado a este punto. 

Esa es la historia clara, concreta y precisa del como llegue hasta aquí, pero de ahí en fuera hay miles de historias sobre el cómo me convertí en quien soy, lo que soy, pero esa se las dejo a su criterio...

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