Pense en pasear por las calles de la ciudad sin ir a un sitio o con una persona a mi lado, ir solamente yo. En el camino me encontré, no solo una piedra, encontré mas piedras de las que hubiese querido y por cada una de ellas un recuerdo según olvidado; Di un paso hacía atras, dos más y seguí retrocediendo sin detenerme, en mi retroceso me encontré con una niña guerrera que nunca paraba de soñar, esa niña a la que le sobraban las sonrisas, la que no guardaba rencor en su corazón, la que día a día se disfrazaba con sus sentimientos, usaba cada sentimiento como un disfraz según se fuera sintiendo en el camino, si estaba triste, no había nadie más triste que ella y si era feliz, su felicidad se contagiaba a kilómetros, me enamoré de esa sonrisa, de la sinceridad en su mirada y sus ganas por la vida, la abracé, le regalé una sonrisa y agradecí por recordarme que los pasos que retrocedí fueron sólo los necesarios para tomar un mayor impulso e ir hacía adelante, con un destino fijo y una meta por lograr.
Niña guerrera define tu entrada de bienvenida sobre lo que trata tu blog.
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